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La Lucha por la Vida: Sobrevivir al Pasado y Reconstruir el Futuro

By 15/04/2026 6 min read 90 views

La Lucha por la Vida: Sobrevivir al Pasado y Reconstruir el Futuro

En un accidente ocurrido en Pittsburgh el 16 de noviembre, Joseph Masterson, un abogado a punto de jubilarse, sufrió un paro cardíaco mientras conducía y chocó contra una barrera de contención. Después de perder el conocimiento, los conductores se detuvieron, rompieron la ventana del auto y lo llevaron a un lugar seguro. Un bombero voluntario que pasaba por allí le practicó reanimación cardiopulmonar hasta que llegó una ambulancia que trasladó a Masterson al hospital UPMC Mercy.

Después de 18 días en la unidad de cuidados intensivos (UCI), con 14 de ellos conectado a un ventilador, Masterson desarrolló delirio y necesitó medicamentos antisicóticos. A pesar de tener una sonda de alimentación, perdió peso. “Sinceramente, no estábamos seguros de que fuera a sobrevivir”, dijo Ron Dedes, su cuñado.

Masterson fue dado de alta el 1 de febrero y regresó a casa con apoyo familiar constante. Trabajando con varios tipos de terapeutas, ha recuperado la capacidad de caminar, aunque aún tiene debilidad, y puede ocuparse de su cuidado personal. Su habla, que antes era confusa, ha mejorado notablemente. Puede prepararse un sándwich.

El síndrome post-UCI

Entre los médicos de cuidados críticos, los síntomas prolongados como los suyos se conocen como “síndrome post-cuidados intensivos” o PICS (por sus siglas en inglés). Las secuelas pueden ser físicas o psicológicas, además de cognitivas, y pueden durar meses o años.

La edad avanzada aumenta las probabilidades. Los pacientes y sus familias suelen sorprenderse por estas dificultades persistentes. “La creencia es que saldrán del hospital y en dos o tres semanas volverán a la normalidad”, dijo Brad Butcher, quien fue el doctor de Masterson y escribió recientemente sobre el PICS en la revista médica JAMA. “Eso no se corresponde con la realidad”.

La creciente población que enfrenta este síndrome

Con un mayor uso de las UCI y mejores tratamientos, la población que puede enfrentar este síndrome está creciendo. La Sociedad de Medicina de Cuidados Críticos (SCCM) estima que entre el 70{a8ae776824e21a302cf57c8bb0f17fb3786a19df5265fb9ca267054a783a849d} y el 90{a8ae776824e21a302cf57c8bb0f17fb3786a19df5265fb9ca267054a783a849d} de los adultos ahora sobreviven a la terapia intensiva.

La creciente población que enfrenta este síndrome se ve en las estadísticas. Más de 5 millones de personas son admitidas cada año en terapias intensivas en unos 5.000 hospitales en Estados Unidos, y las investigaciones muestran que más de la mitad experimenta estos efectos secundarios.

La lucha para sobrevivir

Muchos pacientes en cuidados intensivos enfrentan una larga lista de desafíos. Los síntomas del PICS van desde los físicos —debilidad, dolor, neuropatía y desnutrición— hasta problemas de salud mental, principalmente ansiedad y depresión. Las dificultades cognitivas como las de Masterson son comunes, incluidos problemas de memoria, atención y concentración, y lenguaje.

Para muchos pacientes, sobrevivir a una enfermedad crítica es una experiencia que cambia la vida. Los pacientes en cuidados intensivos después de cirugías de emergencia o programadas también presentan altas tasas de nuevos problemas físicos, mentales y cognitivos un año después.

La creación de clínicas post-UCI

Alarmados por estos hallazgos, médicos y administradores de unos 35 hospitales en Estados Unidos han establecido clínicas post-UCI, donde equipos de doctores, enfermeros, farmacéuticos, terapeutas (físicos, ocupacionales, cognitivos, del habla) y trabajadores sociales evalúan múltiples condiciones y ayudan a los pacientes a enfrentarlas.

La clínica de Vanderbilt atendió a su primer paciente en 2012. El Centro de Recuperación de Enfermedades Críticas del Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh —fundado por Butcher en 2018— trabaja con unos 100 pacientes al año, incluido Masterson.

La lucha para recuperar

Masterson sigue trabajando en su recuperación. “No he salido mucho”, dijo. “He estado más bien en casa”. Espera recuperar la fuerza suficiente para volver a correr; antes solía correr entre 3 y 4 millas varias veces por semana.

El futuro de los pacientes con síndrome post-UCI suele depender de su estado físico, mental y cognitivo antes de la hospitalización. La buena condición física previa de Masterson y su trabajo exigente a nivel cognitivo son factores positivos para su recuperación, señaló Butcher.

Su familia oscila entre la esperanza y la preocupación. “Quién sabe cómo estará más adelante”, dijo Dede, su cuñado. “Vamos día a día”.

La importancia de las clínicas post-UCI

Las clínicas post-UCI ofrecen un lugar donde los pacientes pueden recibir atención médica y apoyo emocional después de la hospitalización. Estas instituciones aplican seis prácticas recomendadas por la Sociedad de Medicina de Cuidados Críticos que han demostrado reducir de forma significativa los síntomas posteriores a la UCI.

Las medidas incluyen usar sedación más ligera, hacer que los pacientes se levanten y se muevan antes, evaluar su respiración diariamente para retirar el ventilador más pronto y eliminar restricciones en las visitas familiares. Las clínicas también ofrecen grupos de apoyo para pacientes y familias.

Hay evidencia de que llevar un diario de la UCI, en el que pacientes y cuidadores registran sus experiencias, y participar en ejercicio y rehabilitación física mejora la salud mental después del alta.

La lucha por encontrar respuestas

El doctor Butcher, aunque señaló que estas nuevas prácticas deben ampliarse mucho más, se mostró optimista sobre el futuro de los cuidados críticos. “Vamos a encontrar mejores herramientas de diagnóstico, mejores estrategias de prevención y mejores tratamientos”, dijo.

Por ahora, sin embargo, la experiencia en la UCI sigue siendo desorientadora y a veces traumática. Cuando Butcher preguntó a 117 pacientes en su clínica post-UCI sobre qué harían en el futuro, muchos querían poner límites a las intervenciones médicas.

Alrededor de un tercio preferiría reducir el nivel de atención agresiva. De ellos, cerca de una cuarta parte optaría por órdenes de “no resucitar” y “no intubar”, y casi el 7{a8ae776824e21a302cf57c8bb0f17fb3786a19df5265fb9ca267054a783a849d} dijo que no querría volver nunca a una UCI.

La lucha para encontrar respuestas

Masterson sigue trabajando en su recuperación. “No he salido mucho”, dijo. “He estado más bien en casa”. Espera recuperar la fuerza suficiente para volver a correr; antes solía correr entre 3 y 4 millas varias veces por semana.

La lucha para encontrar respuestas y superar el síndrome post-UCI es un proceso prolongado y desafiador. Sin embargo, con la ayuda de las clínicas post-UCI y los avances en el campo de los cuidados críticos, muchos pacientes pueden empezar a ver una luz al final del túnel.

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This production is a collaboration with The New York Times.